| Lo que nuestros clientes piensan y
dicen de nosotros
Artículo de Greg Burns, periodista del Chicago Tribune:
"Dónde dormir en la zona.
Hotel Agora Saint Germain, 42, rue des Bernardins, París.
En pleno corazón de París, este confortable hotel le reserva una cálida acogida.
Cada día, al salir por las puertas corredizas del Hotel Agora St Germain, se ve a los habitantes del barrio hacer la cola ante la panadería Eric Kayser, lo que no es sorprendente. Por sólo un euro (1,28 $), se puede comprar una deliciosa y crocante baguette. En la esquina de la calle, la iglesia medieval marca las horas al ritmo de sus antiguas campanas, recordando épocas de antaño.
Nos encontramos en pleno corazón del Barrio Latino de París, entre estudiantes, turistas, insólitas vistas y olores tan característicos como los de Little Italy o Greektown en Chicago. Y aquí mismo está el Hotel Agora, donde los huéspedes se sienten como en su propia casa durante toda su estancia.
La recepción
El viajero entra en el hotel por un elegante pasillo que acaba de ser renovado totalmente, igual que todo este pequeño establecimiento de 39 habitaciones. Hay dos sillones, un sofá, un ramo de flores naturales, los periódicos del día, y puertas acristaladas que dan a un pequeño patio interior, y eso es todo. El Director Adjunto, Marco Paulo Da Rocha, da la bienvenida a nuestra familia numerosa de siete personas con un sonoro « bonjour », y luego nos habla espontáneamente en inglés, idioma que habla con fluidez. El Hotel Agora es el niño mimado de Marco Paulo, y a veces los visitantes pueden tener la impresión de estar viendo un one man show . Le ayudan dos recepcionistas muy simpáticos, en especial por las noches y durante los fines de semana. También hay una joven muy activa y una señora muy discreta que preparan los desayunos y mantienen en orden las habitaciones.
Las habitaciones.
Nuestro grupo se dividió en tres: en la habitación 4 (una triple en la planta baja), la habitación 39 (una doble en la tercera planta), y la habitación 57 (otra doble en la quinta planta, que compartí con mi hijo Matt.) Todas las habitaciones se han renovado el año pasado. Tienen un televisor de pantalla plana y un cuarto de baño con los equipamientos más modernos. Pero, preste atención: si los parisinos que ve en las calles son tan delgados, es porque de otro modo no podrían vivir en los apartamentos de París. Nuestras camas gemelas sólo medían 80 centímetros de ancho, más o menos el tamaño de un catre de campaña. La distancia entre las camas era de apenas veinte centímetro , con menos de un metro a uno de los lados hasta la puerta del cuarto de baño, y del otro lado hasta la puerta del balcón. Pero el balcón ... qué delicia estar al aire libre en este balcón, justo encima del campanario, y contemplar desde lo alto a los viandantes de la calle.
Los cuartos de baño.
Flamantes, relucientes, limpios. Algunas habitaciones tienen cabinas de ducha acristaladas, y otras cuartos de baño. La distancia entre el inodoro y la pared es la ideal para el más joven de nuestros hijos. Los que medimos más de un metro veinte nos sentimos un poco apretados. Pocas florituras. En vez de las botellitas de champú que suele haber en los hoteles algo más caros, había un distribuidor de jabón entre el lavabo y la bañera. Los potentes secadores de pelo dispuestos sobre las paredes tienen adaptadores para clavijas de 110 voltios.
Niños y familias
Con nuestra ruidosa horda de miembros con edades entre 7 y 74 años, pusimos a prueba al Hotel Agora, pero superó airosamente la prueba. Durante los cuatro días de estancia, tuvimos la impresión de estar en familia, gracias a las sonrisas del personal, presentes incluso cuando subían los decibelios y las galopadas de nuestros niños retumbaban por todo el hotel.
El servicio de habitaciones
No existe, aparte de los minibares de surtido relativamente limitado. En la planta baja, el café tiene una selección amplia por sólo 10 euros (aprox. 12,82 $ que incluyen el 19,60% de IVA), con todo lo que se puede degustar en un desayuno continental, incluyendo una magnífica tabla de quesos. Sin embargo, si se compara con los cafés o pastelerías del barrio, éstas son preferibles.
Ventajas e inconvenientes.
No todos los pequeños hoteles del centro de París tienen aire acondicionado, ascensor y personal tan acogedor, ni mucho menos. Pero la mejor baza del Hotel Agora es su excepcional situación: a dos pasos de la bellísima Catedral de Notre Dame, de las calles más animadas del Barrio Latino y del mundialmente famoso restaurante La Tour d'Argent, y sólo hay que cruzar la calle para instalarse en la terraza de un café, con un espresso y un croissant. El único inconveniente es que se tiene la impresión de que el hotel ha encogido con un lavado. La entrada tiene apenas un metro de ancho, los armarios empotrados tienen poco más de cincuenta centímetros de fondo, y el ascensor de sesenta por ciento veinte centímetros propicia la claustrofobia. El rótulo en su interior dice: « capacité : trois ». ¿Pero tres qué? ¿Tres periquitos? Para nosotros, que veníamos del país de los grandes espacios, lo exiguo de los recintos fue un choque cultural aún mayor que ver a los perros debajo de las mesas de los restaurantes.
En suma:
Pagamos 147$ por cada habitación doble y 166$ por la triple, (incluido el impuesto de 5,5%), o sea algo menos que el precio de lista gracias a una oferta en línea que encontramos en el sitio web del hotel. En plena temporada turística, con esta excelente relación calidad-precio el Hotel Agora es el lugar ideal para los visitantes que miran un poco los precios y a los que no les importa que el espacio sea algo exiguo. Por nuestra parte, volveríamos sin problemas, pero hay que señalar que el sitio es de acceso algo difícil para personas con discapacidades. 011-33-1-46 34-13-00
Foto: El Hotel Agora Saint Germain está a dos pasos de la Catedral de Notre Dame de París. " |
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Mensaje de nuestro personal
El equipo del hotel Agora Saint-Germain hará todo lo posible para que su estancia sea muy agradable y parís quede grabado en su memoria.
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